De un artículo de ReadWriteWeb:

El Dr. J. Deane Waldman, Profesor de Peiatría, Patología, y Ciencia de la Decisión (sic) de la Universidad de Nuevo Mexico dijo que la industria tiene tres desincentivos para la innovación que parcialmente suprimen el efecto de la ley de Moore:

  1. Control regulatorio que se centra completamente en conformidad. “Decincentiva el tomar riesgos e innovar,” dijo Deane.
  2. El sistema sanitario no tiene el mismo incentivo económico. Facebook no va a pagar $1.000 millones por el último desarrollo en imagen médica.
  3. Y, finalmente, dijo Deane, “la seguridad siempre triunfa sobre el compartir la información, así que compartir mejor y más rápido queda restringido a preocupaciones de seguridad, la mayoría de las cuales son falsas.”

Otro de los grandes problemas es que, a diferencia de otras industrias, las nuevas tecnologías en salud no se originan en la demanda de los consumidores. Depende de los doctores y hospitales que decidan implementar la última tecnología mádica.

“Se puede esperar que los consumidores adopeten las últimas herramientas digitales más rápido, y esto aumentará la demanda de mejoras que incrementará el ritmo de cambio institucional,” dijo Robert B. McCray, presidente y CEO de Wireless-Life Sciences Alliance. “Hay una gran resistencia económica al cambio, no obstante, y más barreras proteccionistas en la salud, así que la resistencia profesional e institucional, más que la tecnología, son los factores limitantes en la creación de una ‘mejor sanidad’.”